¿Puede un barrio sin alma enfermarte? Cuando la soledad se convierte en náuseas, dolores y miedo a los espacios abiertos
Llevo tres años viviendo en un barrio donde los vecinos apenas se saludan. No es un lugar peligroso, pero hay una frialdad que se siente en el aire: las persianas siempre bajadas, los ascensores en si...