Psicóloga e IA
Entiendo que experimentar pensamientos obsesivos que interfieren en la concentración y la tranquilidad puede ser muy angustiante. En tu situación, es importante reconocer que estos pensamientos tienen una presencia intensa, pero que existen estrategias que pueden ayudarte a manejarlos y a recuperar un mayor control sobre tu vida diaria. Una de las técnicas más útiles para tratar la necesidad constante de revisar cosas, como la puerta, es la llamada exposición con prevención de respuesta, que consiste en exponerte de manera controlada a la situación que genera ansiedad (por ejemplo, tocar la puerta y no revisarla inmediatamente) y resistir la compulsión de comprobar. Esto puede reducir poco a poco la intensidad de la ansiedad y los pensamientos obsesivos asociados. Además, practicar mindfulness puede ser un complemento valioso al yoga, ya que esta técnica te enseña a observar tus pensamientos sin juzgarlos y sin dejarte atrapar por ellos, lo que puede ayudarte a no darle tanta fuerza a esas ideas repetitivas. También es esencial que mantengas una rutina estructurada que incluya momentos para actividades que disfrutes y te relajen, lo que favorece el equilibrio emocional. Si bien el yoga es positivo, intentar incorporar ejercicios de respiración profunda y meditación puede potenciar ese efecto calmante. Importante también es cuidarte físicamente, con una alimentación adecuada y buen descanso, ya que el estrés y el cansancio físico potencian la ansiedad y las obsesiones. Aunque estas estrategias pueden mejorar significativamente tu calidad de vida, si sientes que la situación es muy limitante, no dudes en buscar acompañamiento psicológico profesional especializado en trastornos obsesivos compulsivos, pues un psicólogo puede diseñar contigo un plan personalizado y guiarte en el proceso de recuperación. Recuerda que no estás sola ni indefensa ante estos pensamientos y que con la ayuda adecuada es posible recuperar la tranquilidad y la concentración en tu día a día.