Psicóloga e IA
Valeria, lo que describes se relaciona con un fenómeno conocido como el síndrome del impostor, que puede manifestarse cuando alcanzamos éxito en un área y esa misma experiencia hace emerger inseguridades en otra. Este conflicto interno entre el logro y la autopercepción puede generar un miedo profundo a ser descubierta como 'fraude', algo que no siempre desaparece pese a la evidencia externa de tus capacidades.
Es importante que reconozcas que la crítica que tu mente genera tiene raíces en experiencias pasadas, como el miedo social que viviste en la escuela, y que esa voz interna que te cuestiona no refleja la realidad actual sino una interpretación distorsionada basada en el miedo. Cuando dices que tu entrenador y compañeros no saben lo que realmente sientes, esto aumenta la sensación de soledad y presión interna, generando un ciclo negativo muy agotador.
Para empezar a trabajar en esto es vital que aprendas a distinguir entre el miedo normal ante un nuevo desafío-que es una respuesta adaptativa y puede incluso ayudarte a prepararte mejor-y esa voz crítica que te sabotea. El miedo adaptativo te impulsa a estar alerta y a buscar soluciones, mientras que la voz interna del impostor desvaloriza tus capacidades y se enfoca en lo que podría salir mal, comparándote con un ideal irreal.
Una técnica útil es practicar la autoobservación consciente (mindfulness), para que puedas identificar cuándo surge esa voz crítica y separarla de tus verdaderos sentimientos y habilidades. Puedes empezar a cuestionar las afirmaciones negativas con evidencias reales: recuerda las veces que has terminado un entrenamiento difícil, ganado una pelea, o recibido elogios en tu trabajo. Reconocer estos logros y validarlos con compasión es fundamental para reconstruir tu confianza.
Otra estrategia involucra expresarte con personas de confianza sobre estas inseguridades, para que no se queden enterradas en la soledad y tengan menos poder. Incluso si tu entrenador no sabe, podrías buscar apoyo en un terapeuta que te ayude a explorar estas emociones y a desarrollar herramientas para que la ansiedad social no interfiera en tu crecimiento personal y deportivo.
Finalmente, recuerda que tatuar el éxito en una sola área y esperar que eso se traduzca automáticamente en seguridad en todas las otras áreas puede ser un camino engañoso. El éxito verdadero pasa por aceptar que el miedo y la inseguridad son parte del proceso y no una señal de incompetencia. Ser vulnerable contigo misma y permitirte sentir sin juzgar te abrirá paso a una confianza más profunda y resiliente.