Psicóloga e IA
Laura, entiendo que esta etapa puede generar ansiedad porque la comunicación es la base para un vínculo sólido, especialmente antes de formar una familia. Es fundamental que ambos se sientan escuchados y comprendidos, por eso, en primer lugar, sería valioso dedicar tiempo exclusivo para conversar sin interrupciones ni distracciones externas. Este momento puede ser un espacio seguro donde cada uno expresa sus sentimientos y pensamientos sin temor a ser juzgado ni interrumpido.
También es importante trabajar en la empatía, intentando ponerse en el lugar del otro para comprender sus emociones y puntos de vista. Muchas veces, la dificultad para comunicarnos surge cuando damos por sentado que la otra persona sabe lo que sentimos o pensamos, pero eso no siempre es así. Expresar los sentimientos con claridad y de manera respetuosa ayuda a crear entendimiento, así como validar lo que el otro comparte, aunque no se esté de acuerdo, pues validar no significa compartir la opinión, sino reconocer la experiencia emocional del otro.
Cuando sientan que la conversación comienza a tornarse tensa, una estrategia puede ser hacer pausas para respirar y retomar el diálogo con calma, evitando caer en patrones de discusión donde se repiten reproches o se busca tener la razón a toda costa. Si la comunicación verbal resulta complicada, pueden apoyarse en formas creativas como escribir sus sentimientos en cartas o mensajes para luego compartirlos, lo que puede facilitar la reflexión y una expresión más clara.
Asimismo, reforzar su vínculo no solo pasa por hablar, sino también por compartir actividades que disfruten juntos, cultivar momentos de conexión positiva que fortalezcan la confianza y el cariño. Considerar la posibilidad de acudir a terapia de pareja también puede ser una herramienta útil para aprender técnicas específicas de comunicación y resolución de conflictos en un ambiente neutral y profesional. Fortalecer la comunicación requiere práctica, paciencia y compromiso mutuo, pero es posible construir un espacio donde ambos se sientan seguros y apoyados para crecer juntos, especialmente antes de tomar decisiones tan importantes como formar una familia.