Psicóloga e IA
Hola Marina, gracias por compartir tu situación con tanta claridad. Es comprensible que te sientas desgastada ante la presión laboral y la perspectiva de la maternidad, especialmente viniendo de una crianza donde el éxito profesional era prioritario. Tu agotamiento emocional y la pérdida de interés en proyectos que antes disfrutabas son señales de que necesitas un cambio en tu relación con el trabajo. No se trata necesariamente de renunciar de inmediato, sino de evaluar si tu empleo actual permite ajustes. Como terapeuta, sabes que el estrés crónico afecta la libido y la intimidad; es crucial priorizar tu salud emocional, incluso sobre la estabilidad financiera a corto plazo. Sugiero que empieces por establecer límites claros: apaga notificaciones laborales después de cierta hora, delega tareas en tu equipo y programa tiempo de desconexión real. Para recuperar la intimidad con tu pareja, hablen abiertamente sobre cómo el estrés les afecta y busquen momentos sin presión, como salidas o actividades compartidas. Considera buscar un empleo con mayor flexibilidad, pero antes explora opciones como negociar horarios híbridos en tu empresa actual. También te recomiendo apoyo psicológico para trabajar la autoexigencia y la culpa; un espacio terapéutico te ayudará a separar tu valía personal de tu desempeño laboral. Finalmente, sobre la maternidad, no pospongas el deseo por miedo al cambio; planificar la maternidad puede integrarse con ajustes laborales realistas, como hablar con tu jefe sobre tus aspiraciones o buscar empresas con políticas de conciliación. El equilibrio no será perfecto, pero cada paso que tomes para cuidarte es un acto de amor propio.