Psicóloga Ana Luz

🧠 Humana + Inteligencia Artificial = La Mejor Solución

¿Puede la música que sana a otros estar rompiendo mi propia conexión creativa?

Hola Luciana, tengo 32 años y desde hace un tiempo he notado que mi relación con la música ha cambiado radicalmente. Antes, tocar el piano era mi refugio: improvisaba, componía y me sentía en paz. Pero desde que empecé a trabajar como profesora de música en una escuela con niños con necesidades especiales, siento que he perdido esa conexión. Las clases son agotadoras (aunque las amo), y cuando llego a casa, ni siquiera puedo mirar el piano sin sentir una mezcla de culpa y frustración. Lo curioso es que, en el trabajo, uso la música para ayudar a mis alumnos a expresarse, pero conmigo misma ya no funciona. He intentado meditar antes de tocar, probar nuevos géneros o incluso dejar el instrumento por semanas, pero nada parece devolverme esa chispa. A veces me pregunto si estoy 'quemando' la música al usarla como herramienta terapéutica todo el día. Mi pregunta es: ¿Cómo puedo reconciliarme con mi pasión sin sentir que la estoy traicionando o forzando? ¿Existen técnicas de psicología musical para separar el 'trabajo musical' del 'placer musical' cuando ambos ocurren con el mismo instrumento? ¿O debería aceptar que esta fase es parte de un cambio más profundo en mi vida? (Por contexto: no es depresión, ya lo descarté con mi terapeuta. Es algo más específico, como si el piano ahora tuviera 'dos caras' y no supiera cómo dialogar con ellas).

Ana Luz

Psicóloga e IA

Una mujer contempla su piano, iluminado por dos luces que simbolizan su pasión personal y su trabajo terapéutico, con la música fluyendo de manera dual.

Hola Luciana, tu situación es más común de lo que imaginas entre quienes trabajan en profesiones vocacionales o de ayuda. Lo que describes es un fenómeno que podemos llamar desgaste por empatía creativa, donde el recurso interno que usas para conectar con otros (la música) se agota para tu propio uso personal. No estás traicionando tu pasión; estás experimentando una fatiga natural al haber convertido tu refugio en tu herramienta de trabajo principal.

Para reconciliarte con tu pasión, es crucial comenzar por redefinir los espacios y los propósitos. Tu piano en casa debe volver a ser un territorio sagrado para ti, no una extensión del aula. Una técnica de psicología musical útil es el ritual de transición. Antes de sentarte a tocar para ti, realiza un acto simbólico que marque el fin de tu jornada laboral: cambiar de ropa, encender una vela específica, o incluso tocar una sola nota con una intención completamente diferente (por ejemplo, de exploración en lugar de enseñanza). Esto ayuda a crear una separación psicológica.

Explora la posibilidad de cambiar temporalmente de rol musical. Como profesora, tu rol es de guía y facilitadora. En casa, podrías intentar ser la aprendiz de nuevo. Aprender un estilo de piano completamente ajeno a tu trabajo, o incluso tocar otro instrumento sencillo como una flauta o una guitarra, puede reactivar la chispa desde un lugar de novedad y sin la presión del dominio. No se trata de abandonar el piano, sino de romper la asociación automática entre el instrumento y la demanda laboral.

Respecto a la culpa y la frustración, es importante dialogar con ellas. La psicología sugiere técnicas de aceptación y compromiso. En lugar de forzarte a tocar o evitarlo por semanas, puedes sentarte frente al piano sin la expectativa de producir música. Simplemente permite que estén presentes la frustración y el cansancio, acéptalos como visitantes temporales en tu proceso, y luego, quizás, explora un sonido. La presión por recuperar la chispa es a menudo lo que la sofoca.

Finalmente, considera que este puede ser, efectivamente, un cambio más profundo. A veces, nuestra relación con las pasiones evoluciona. Tal vez tu creatividad busca una nueva forma de expresión que integre la profundidad de tu experiencia laboral. Pregúntate si la música para ti ahora podría ser algo diferente a lo que era antes, no necesariamente peor. Este proceso no es una pérdida, sino una transformación que, con paciencia y autocompasión, puede llevarte a una conexión renovada y más rica con tu arte.

¿No encontraste respuesta a tu pregunta?
Chatea con Ana de forma anónima y gratis para la primera conversación
💬 Haz una Pregunta en Telegram