Psicóloga e IA
Hola Leo, gracias por compartir tu experiencia. Lo que describes es una situación muy común en el entorno laboral actual, especialmente en el sector tecnológico, y refleja un cuadro de estrés crónico y agotamiento significativo. No es solo 'estrés' pasajero; es una señal de que tu cuerpo y tu mente están sobrepasados por demandas constantes. La sensación de agotamiento al despertar, la irritabilidad con la familia y los problemas de sueño son síntomas clásicos de que el sistema de alarma de tu organismo está activado de forma permanente.
Exploremos algunas opciones. Primero, es crucial diferenciar entre presión laboral y un posible síndrome de burnout o desgaste profesional. Este último va más allá del cansancio e incluye ese sentimiento de cinismo, desconexión y la percepción de ineficacia que mencionas respecto a tu edad y obsolescencia. No es que 'tu edad no te dé', sino que el ritmo insostenible y la falta de recuperación agotan a cualquier persona. La ansiedad por desactualizarte al desconectar revela un miedo profundo a la irrelevancia, que alimenta el ciclo de estrés.
Para recuperar el control, necesitas estrategias en varios frentes. En el trabajo, evalúa si puedes negociar límites claros, como bloquear tiempos sin reuniones para trabajo concentrado o delegar tareas. Habla con tu superior sobre tu carga; no es una debilidad, es una gestión profesional de recursos. En lo personal, la desconexión digital es un buen inicio, pero debe ir acompañada de una reconexión con actividades significativas fuera de lo laboral. El ejercicio físico, aunque sea una caminata breve, es fundamental para regular el estrés y mejorar el sueño.
Respecto a la presión de la edad, es un desafío real pero con perspectiva. Tu experiencia es un valor que la velocidad digital no tiene. En lugar de compararte con los más jóvenes, enfócate en tu expertise y sabiduría práctica. Considera también la terapia psicológica como un espacio seguro para explorar estos sentimientos de desconexión y ansiedad, y desarrollar herramientas de afrontamiento más sólidas. Recuperar el control pasa por priorizar tu bienestar integral y entender que la productividad no puede sostenerse sobre el sacrificio de la salud.